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FABZ Propone a Presen Torrecilla, de las AAVV. Picarral y Arrabal, como candidata a Zaragozana Ejemplar

FABZ Propone a Presen Torrecilla, de las AAVV. Picarral y Arrabal, como candidata a Zaragozana Ejemplar

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María Luisa Presentación Torrecilla Gracia, "Presen", nació el 11 de marzo de 1937. A sus 80 años, Presen continúa siendo una persona muy activa y dinámica y los años no han hecho más que acrecentar sus ganas de seguir trabajando a favor de la Justicia Social y la igualdad de las mujeres, de lo que ha hecho bandera a lo largo de toda su vida.

Presen nació en Garrapinillos, en plena Guerra Civil sufriendo las consecuencias más trágicas de la represión franquista: amenazada junto a su madre de ser fusiladas por los sublevados, que buscaban a su padre por sus ideas republicanas, se salvaron de la muerte al aparecer éste en último momento y ser fusilado en su lugar.

Desde los cuatro años es vecina del Distrito del Rabal, en lo que entonces se denominó Barrio de Costa, junto a la Avenida Cataluña, al lado del Barrio La Jota. Estudió en los colegios de la Consolación y de María Inmaculada, donde estudiaban más de 3.500 niñas, todas huérfanas de la guerra. Este panorama fue el que empezó a forjar la personalidad de Presen con su compromiso  social. A la tierna edad de 8 años ya se enfrentaba a la madre superiora del colegio por no ser coherente entre sus palabras y sus hechos en el trato a las niñas huérfanas.

A los seis años, en 1944, Presen, su madre y su hermano, ya que sus otras hermanas estaban de novicias en un convento para aliviar la precaria situación familiar, fueron a vivir a la Casa Solans, donde su madre entró a trabajar al servicio de Doña Rafaela Aisa, dueña entonces de la Casa. Presen vivió en ella durante largas temporadas, siendo hoy la única persona viva que ha habitado en la Casa Solans.

A los 19 años,  pasa a vivir al Picarral, en los grupos sindicales de viviendas recién construidos, que llevaron el nombre del dictador, empezando  a forjarse más profundamente su personalidad social, viendo las desigualdades sociales y la pobreza suya y de su entorno.

A los 18 años, conoció a Miguel Ángel Clarimón, su marido. Tras seis años de noviazgo, contrajeron matrimonio en 1961. Sus primeros años de matrimonio vivieron a caballo entre la casa de sus suegros y la de su madre, continuando su vecindad en el barrio del Picarral. En 1965, Presen abre un taller de confección en el barrio del Arrabal, en la calle de las Ranas, para ganarse su vida, mientras que su marido lo hacía en el Banco de Santander. El taller de confección lo mantuvo abierto hasta 1995, contribuyendo al sustento familiar. Presen dentro de su compromiso social contrató todo el personal que pudo, priorizando el dar trabajo sobre la  obtención de beneficios. Al cerrar el taller en 1995, donó la maquinaria al Ayuntamiento para hacer un taller de inserción para payas y gitanas.

El compromiso social de Presen y sus convicciones religiosas encontraron acomodo en 1968 en las comunidades cristianas de base de la Parroquia de Belén, donde Presen se encontraba muy a gusto, trabajando para los más necesitados, contribuyendo desde su cristianismo a crear barrio y a satisfacer sus ansias de justicia social y de igualdad de las mujeres.

Junto con su marido, participaron en la creación de la Asociación de Vecinos del Picarral, sobre las mismas fechas, desde la inicial clandestinidad hasta la legalidad actual. Tras más de cuarenta años siguen siendo socios de la Asociación de Vecinos del Picarral.

Desde el barrio del Picarral, estuvieron encabezando importantes iniciativas de carácter social, como el programa llamado “acción solidaria contra el paro”, donde un grupo de vecinos aportaba lo que buenamente podía creando un fondo común, que generaba una cadena solidaria para atender las necesidades vitales de los vecinos más desfavorecidos. Pero el compromiso social de Presen no quedo aquí. Ya desde entonces, junto a otras mujeres, y todavía en la clandestinidad, empezaron a trabajar en la creación de políticas de igualdad de género y por el reconocimiento de la situación de la mujer, siempre relegada a un segundo plano. Su compromiso feminista ha seguido y sigue inalterable desde entonces hasta la actualidad.

La casa de Presen, ha sido la casa del barrio. Cualquier necesidad de  cualquier persona, encontraba aquí su acomodo. Por una razón muy sencilla,  el ambiente de casa de Presen, era un ambiente de libertad, de compromiso social y político y de respeto a la diferencia. Cualquiera era bien acogido y sus ideas formaban parte del ideario de libertad y de lucha de clase.

En 1989, dentro de su compromiso social, se implica completamente en los movimientos antimilitaristas y de objeción de conciencia, como consecuencia  de la decisión de sus hijos Carlos y Javi de declararse insumisos a la mili y a la prestación social que pretendía sustituirla, por ser contrario a sus principios. Presen no solo apoyo completamente a sus hijos en esta decisión, sino que amplió su compromiso, creando la Asociación de Madres de Insumisos para luchar codo a codo con ellos para la eliminación de la obligatoriedad de realizar el Servicio Militar. Hasta el punto que uno de sus hijos Javi, fue encarcelado durante un año, lo que supuso un nuevo empuje en el compromiso social de Presen, luchando con todas sus fuerzas en este movimiento. Al final sus esfuerzos dieron fruto, y hoy en día gracias a este esfuerzo y al de otras personas no existe la obligatoriedad de realizar el Servicio Militar.

Ya a comienzos de este siglo, Presen y Miguel Ángel pasan a vivir al cercano barrio del Arrabal, al buscar una vivienda con ascensor que les resultase más cómoda para su edad. Presen no ha cejado en su compromiso social y desde su llegada al barrio del Arrabal, se involucró en el movimiento vecinal del Arrabal, colaborando y contribuyendo en la Asociación de Vecinos Tío Jorge Arrabal en temas de mujer y medioambiente, siendo en la actualidad la responsable de mujer y del programa medioambiental de reciclado de aceite.

A lo largo de su vida, Presen no solo ha tenido un compromiso social, sino también un compromiso político. Consecuencia de su lucha en el movimiento de la Insumisión y del apoyo que obtuvieron con Izquierda Unida, hizo que Presen se comprometiera con esta formación política, siendo incluso hoy una gran activista dentro de esta formación, trabajando desde la base en beneficio de los vecinos.

Podemos concluir que la vida de Presen es la vida de una luchadora en pro  de la Justicia Social para todos y, en particular por la igualdad y los derechos de las mujeres. Una vida entera de lucha y compromiso por los vecinos y vecinas de esta Ciudad, por la que, creemos, bien merece ser reconocida como ciudadana ejemplar.

PRESEN EN LA PLAZA DEL ROSARIO, ARRABAL (FOTO ÁNGEL DE CASTRO)

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