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Entre otras las relativas a los proyectos de Ciudad de los Presupuestos Participativos

En las próximas semanas Zaragoza se juega que decenas de millones dejen de invertirse en nuestros barrios por diversos motivos: créditos afectados por las relaciones Ayuntamiento-Gobierno de Aragón; las “congeladas” inversiones de Sociedades y Organismos Autónomos; la paralización de los presupuestos participativos en las propuestas de ciudad… Aunque estas últimas no figuran expresamente en el orden del día del Pleno municipal de mañana, la FABZ exigirá que no se paralicen estas inversiones en el debate de la moción, presentada por ZEC, para instar al Gobierno de Aragón a que autorice de manera inmediata los créditos de 24,8 millones de euros destinados a obras de inversión.

 

El pasado jueves 19 de julio, participamos en la Comisión de Presidencia y Participación Ciudadana del Ayuntamiento de Zaragoza. Allí, tras mostrar nuestras críticas con algunos procedimientos seguidos, nos sorprendió que no se ratificasen las Propuestas de Ciudad para ser llevadas a votación en el próximo mes de septiembre. O dicho de otra forma: se dejaban sin ejecutar iniciativas de ciudad, aun contando con consignación presupuestaria, siendo evidente las muchas necesidades que en materia de equipamientos e infraestructuras padece nuestra ciudad.

 

Si difícilmente se entiende que en el Senado de la nación se tumbe una nueva senda de déficit, un nuevo techo de gasto, que representaría 6.000 millones de euros más en inversiones y gasto para las administraciones públicas, y por ende para la ciudadanía (sanidad, educación, transporte público, equipamientos, infraestructuras...), el movimiento vecinal tampoco comprende el porqué de un bloqueo en los presupuestos participativos que congelan el gasto en la ciudad.

 

La FABZ ha manifestado su desilusión por los resultados de las votaciones en los distritos urbanos, valorando que podían haber sido bien distintos si se hubieran tomado en consideración nuestras aportaciones a la hora de diseñar el proceso (VER). Sin embargo nos oponemos rotundamente a que se pongan más trabas al proceso y se paralicen sus inversiones.

 

De cualquier forma, desde el movimiento vecinal no nos cansaremos de apoyar la participación de la ciudadanía y las inversiones y el gasto público para nuestros barrios.

AV. LAS FUENTES

La conversación mantenida con el Consejero de Hacienda de la DGA, Fernando Gimeno, en la que éste se comprometió a respetar la protección y catalogación de la CAPILLA y Jardines de la Torre Ramona, constituyen la única esperanza de que finalmente sea atendida la reivindicación vecinal, ya que el poder de la demolición está en la mano de la DGA.

La Asociación ha visto truncadas las expectativas de que sus propuestas pasaran la criba que suponía la Comisión de Urbanismo del Ayuntamiento para ser llevadas al Pleno municipal del próximo viernes, al ser rechazadas por los grupos PP, PSOE y Ciudadanos.

A pesar de que el clima político no favorece a la ciudadanía, los vecinos y vecinas de Las Fuentes y Montemolín consideran que la diferencia de color político entre ambas instituciones no debe ser un obstáculo para sentarse y resolver la reivindicación vecinal por su interés general superior, habida cuenta de la consideración que se tiene de la importancia de conservación del edificio como elemento básico para el desarrollo de la zona e icono que figura en el ideario colectivo del distrito Las Fuentes-Montemolín. Es necesario e ineludible que se abra un espacio de dialogo entre ambas instituciones que culmine en acuerdos para superar las dificultades y obstáculos que pudieran encontrarse tanto jurídicas, como económicas.

Esta negociación debe incluir la necesaria rehabilitación y consolidación del edificio que permita un uso público y atractivo para la zona, abriéndose posteriormente, un proceso de participación ciudadana para decidir el uso definitivo del edificio, que, como propuesta inicial podría albergar un equipamiento que promocione los valores de la naturaleza, la protección del parque, de la huerta de las Fuentes o del Soto de Cantalobos, poniendo en valor todos estos elementos y otorgar una amplia participación a todos los centros educativos del distrito.

Así mismo, y en el supuesto que el Gobierno de Aragón pretenda desarrollar usos residenciales en los suelos no destinados a equipamientos públicos, creemos que estos deben destinarse a viviendas de promoción pública en régimen de alquiler, lo cual favorecería al gran número de jóvenes vecinos que quieren permanecer en su barrio y a la regeneración y rejuvenecimiento del mismo.

La Asociación Vecinal Las Fuentes ha tenido conocimiento de que en el próximo Consejo de Gerencia de Urbanismo se ha incluido la propuesta de iniciar la catalogación de la capilla del antiguo reformatorio “Buen Pastor”, como respuesta a la petición que fue realizada por esta Asociación. Dicho edificio, además de reformatorio, también acogió a un manicomio, una escuela y un convento que forman parte del imaginario colectivo de los barrios de Las Fuentes y Montemolín. Sus jardines albergan árboles protegidos “cedrus libani” y “platanus hispánica”.

Desde la Asociación se propuso la catalogación íntegra del edificio ante la noticia de que la DGA pretendía demoler el mismo. El edificio se encuentra ubicado entre las calles María de Aragón, Belchite, Colegiata de Bolea y Castillo de Javier, su demolición privaría a la zona de un icono identitario del que tomó nombre el parque y tiene un indudable valor histórico y artístico a preservar. Forma parte de la historia de la ciudad y del barrio, y su recuperación como equipamiento público constituye un elemento esencial para la mejora de un barrio como Las Fuentes, en cuya revitalización tendría un papel fundamental y determinante.

Desde la Asociación Las Fuentes apelamos a la responsabilidad de las Administraciones con competencias en protección del patrimonio para que inicien un dialogo con el barrio de Las Fuentes con el fin de consensuar propuestas que aúnen los intereses de las partes implicadas con la protección del edificio, su rehabilitación y posterior uso como equipamiento público, de tal manera que esta actuación sea uno de los ejes para contribuir a la recuperación social del barrio de las Fuentes.

Juan Carlos Crespo, responsable de Urbanismo del Secretariado de la FABZ

Ni siquiera de lado, como el cangrejo, el Gobierno de Aragón parece preferir la marcha atrás con la pretendida demolición de la emblemática Torre Ramona, en el barrio de Las Fuentes.

Treinta años atrás, en las barriadas obreras de Zaragoza, el movimiento vecinal arrancaba a la administración espacios pergeñados para la especulación urbanística integrándolos en el escaso espacio público: parques, dotaciones educativas, centros cívicos… Baste recordar los ejemplos del Parque Torre Ramona o del Jardín de la Memoria.

Pero hoy, cuando la resaca de la burbuja inmobiliaria no ha desaparecido y nos adentramos en una nueva crisis, nuestros próceres de la DGA optan en Torre Ramona por la piqueta y el ladrillo en lugar de la conservación y la dotación pública para el vecindario.

 

La historia se repite

La historia, como tantas veces, se repite. Hacia 1900 un indiano zaragozano cede 13 hectáreas de la conocida como Torre Ramona a la Diputación Provincial para sus obras de caridad; en 1914 ésta transfiere la Torre al Gobierno de la Nación de Dato, que asume los gastos del psiquiátrico y reformatorio (El Buen Pastor) que albergan sus dependencias y que desde 1917 gestiona la congregación de los Terciarios Capuchinos de Nª Señora de los Dolores. El edificio se acondiciona en los años 20, con proyecto del arquitecto Regino Borobio, como “granja de reeducación para 70 muchachos abandonados o delincuentes, con talleres de carpintería, cerrajería, alpargatería, agricultura y jardinería”. En 1960 el Gobierno del general Franco nuevamente cede la finca para uso escolar a las monjas de la Pía Unión de Nuestra Señora del Pilar para Hispanoamérica y Filipinas. En 1980 se consigue la propiedad municipal de una parte de la Torre (47.938 m²), inaugurando el parque en 1983 y catalogándola como zona verde el PGOU de 1986, pero conservando las monjas en usufructo más de 5.000 metros cuadrados. En 1990 el Ministerio de Hacienda revoca la cesión a la Iglesia, que será recurrida pero ratificada por sentencia del Tribunal Supremo en 2003. Esos terrenos pasan a manos del Gobierno regional en 2010 como compensación de la deuda histórica del ejecutivo central.

Ahora

¿Y en 2018? Si la voluntad política y la presión de la ciudadanía no lo impiden las dependencias actuales de Torre Ramona no serán más que para el recuerdo de historiadores, arquitectos y nostálgicos de la ciudad.

La empresa pública de la DGA, Suelo y Vivienda, pretende su derribo argumentando sesudamente que “el edificio se encuentra en estado ruinoso, tiene problemas y genera riesgo”. Por suerte los romanos no pensaron lo mismo de su Coliseo, o los peruanos de su antiguo poblado de Machu Picchu.

El vigente Plan General de Ordenación Urbana de Zaragoza contempla la parcela como una unidad de ejecución susceptible de desarrollo urbanístico. Pero convendrá recordar al actual Consejero de Hacienda de la DGA, que en 2013, ocupando responsabilidades en el gobierno de la ciudad votó con su grupo socialista, junto con Izquierda Unida y CHA, en contra de la recalificación a uso residencial de dos parcelas calificadas como equipamiento educativo público, curiosamente promovidas por la congregación religiosa antes citada y la fundación de la misma órbita Rey Ardid (Expediente núm. 954729/2012). Los “desinteresados” promotores fundaban su motivación en que el colegio de las religiosas había dejado de funcionar. Para rebatir la recalificación las fuerzas de progreso argüían que “su calificación como residencial privado supondría, además de la pérdida de una superficie calificada como equipamiento público por el planeamiento, un incremento del aprovechamiento lucrativo que debería someterse al régimen de las actuaciones de dotación en suelo urbano”.

 

La piqueta en Torre Ramona representa volver al pasado, allanar el camino al negocio especulativo, sustraer a los vecinos y vecinas de Las Fuentes de edificaciones y suelos para el disfrute público. Desandar un camino emprendido hace décadas de reivindicación de lo público. Volver para atrás, como el cangrejo.

 

RELACIONADO: http://www.barrioszaragoza.org/index.php/152-destacado/1494-las-fuentes-la-asociacion-vecinal-se-opone-a-la-demolicion-de-la-antigua-torre-ramona

Torre Ramona años 60. El edificio blanco del fondo -la Torre Ramona- fue reformatorio El Buen Pastor entre 1917 y 1955. Después fue ocupado por el colegio de monjas de la Pía Unión de Nuestra Señora del Pilar para Hispanoamérica y Filipinas. En primer plano, infraviviendas o chabolas, a la espera de que años después el solar albergase el parque Torre Ramona, en el barrio de Las Fuentes de Zaragoza.

Reformatorio Buen Pastor 1932 (Juan Mora, 1932). En 1917 el Gobernador Civil gestionó la cesión estatal, a cambio de un alquiler, de la "Torre Ramona" para Reformatorio de Menores. Los Terciarios Capuchinos de Nª Señora de los Dolores fueron designados como personal. El edificio fue acondicionado, según proyecto del arquitecto Borobio, como una granja de reeducación para 70 muchachos abandonados o delincuentes (??), con talleres de carpintería, cerrajería, alpargatería, agricultura y jardinería. En la imagen, el edificio del Reformatorio, y un aspecto de la huerta de los alrededores (actual calle María de Aragón). Este Reformatorio fue clausurado en 1955, y trasladado a Valdefierro. Fuente visual: "Aragón : revista gráfica de cultura aragonesa" (Año VIII, Nº 80, mayo 1932).

Reformatorio Buen Pastor 1921. Dibujo de Regino Borobio del Reformatorio del Buen Pastor de Zaragoza, 1921. La Torre Ramona se acondicionó para reformatorio en 1917 y dejó de funcionar como tal en 1955. Tras funcionar como colegio de monjas, el edificio sigue en pie en la calle de María de Aragón del barrio de Las Fuentes en 2015. Fuente: Eloy Fernández Clemente, "Gente de orden", Ibercaja, 1995.

 

 

El Secretariado de la Federación de Barrios solicitó el pasado martes al alcalde Pedro Santisteve la convocatoria de una reunión urgente del Consejo de Ciudad para tratar sobre la ubicación del mercadillo ambulante (el Rastro), que actualmente se celebra en el aparcamiento de la Expo de la Almozara.

En respuesta a esta petición, el Ayuntamiento ha convocado la reunión del Consejo para el próximo lunes, a las 18,00 horas, con el fin de debatir el asunto y crear una mesa de trabajo sobre la venta ambulante en nuestra ciudad.

Para la FABZ, la ubicación del Rastro no es un problema que pueda circunscribirse a uno u otro barrio, sino que debe abordarse desde la visión del conjunto de la ciudad.

En este sentido, queremos recordar que hace apenas unas semanas la FABZ denunció la parálisis e inoperancia del Consejo de Ciudad. Creemos precisamente que esta es una ocasión propicia para devolver a este órgano, máximo foro de debate y participación institucional, el papel que le corresponde y que ejerza las funciones para las que fue creado.

También debemos señalar que la propuesta de cambiar la ubicación del Rastro los miércoles responde a la bajada de ventas, propiciada por diversas causas, no solo por su localización. Por ello creemos que debe tratarse teniendo en cuenta todos los aspectos del problema -de la venta ambulante y otros mercadillos ciudadanos- aportando propuestas imaginativas para recuperar las ventas, y que pueda llegar a ser, como en tantas grandes ciudades del mundo, un espacio atractivo para todos y un medio de vida digno para los vendedores.

Estamos convencidos que así, con el debate sereno y la participación de todos, se podrán conciliar los intereses de los vendedores ambulantes, los vecinos afectados y el conjunto de la ciudad.

Desde la FABZ valoramos con desilusión el resultado de los presupuestos participativos en su fase de votación de las propuestas para los distritos municipales.

El resultado obtenido ha supuesto una menor participación por parte de los vecinos que en años anteriores. Entre los motivos que han provocado esta situación se encuentran el haber dividido el proceso en dos fechas, ahora para los distritos municipales y en septiembre para los proyectos de ciudad y barrios rurales, además de las fechas estivales elegidas, con la mayoría de los vecinos pensando ya en sus vacaciones de verano.

Como hemos señalado reiteradamente, la FABZ apoyamos la realización de proyectos participativos que permitan que los vecinos y vecinas de Zaragoza puedan decidir parte del gasto municipal. Por ello nos entristecen profundamente estos resultados, pensando, además, que podían haber sido bien distintos si se hubieran tomado en consideración las aportaciones de la FABZ a la hora de diseñar el proceso, tanto para lograr una mayor participación, como para adecuar las propuestas elegidas que, como se ha visto, no representan en muchas casos las verdaderas necesidades existentes en los Distritos.

Lamentamos que el esfuerzo realizado por los técnicos municipales a la hora de realizar los informes para la validación de las propuestas, y el esfuerzo de difusión y de pedagogía del proyecto efectuado por las entidades vecinales, hayan servido de muy poco para incrementar la participación con respecto al proceso del año pasado. Tampoco este, el de 2017, fue evaluado en su momento de forma positiva por el Secretariado de la FABZ, y así hoy, en su fase de ejecución, sigue generando numerosas inconsistencias, con proyectos aprobados que ni tan siquiera se han ejecutado, y con proyectos realizados que no cumplen con el texto de la propuesta realizada por el proponente,

Confiamos, una vez más, que para futuros procesos participativos se tengan en cuentan las propuestas realizadas desde esta Federación para descentralizar totalmente el proceso, siendo las Juntas de Distrito las que recojan los proyectos, los analicen y elijan los que hayan de ser votados. Votación que debe ser única en todo el proceso para que los ciudadanos sientan que están participando verdaderamente en las tomas de decisión de la ciudad. Estamos convencios que solo desde el movimiento vecinal, junto con las entidades activas de las Juntas de Distritos y de los vecinos que quieran participar, se podrá asegurar un resultado positivo del proceso.

Por otra parte, el pasado jueves 19 de julio, participamos en la Comisión de Presidencia y Participación Ciudadana del Ayuntamiento de Zaragoza. Allí, tras mostrar nuestras críticas con algunos procedimientos seguidos, nos sorprendió que no se ratificasen las propuestas de ciudad para ser votadas en el próximo mes de septiembre. O dicho de otra forma: se pretende dejar sin ejecutar iniciativas de ciudad pese a contar con consignación presupuestaria. Si entre las fuerzas de progreso difícilmente se entiende que el Senado de la nación tumbe un nuevo techo de gasto, una nueva senda del déficit que representaría más inversiones y gasto para las administraciones públicas y por ende para la ciudadanía, el movimiento vecinal tampoco comprende el porqué de un bloqueo en los presupuestos participativos que congelan el gasto en la ciudad.

 

La Asociación Vecinal Parque Bruil San Agustín se ha dirigido al Ayuntamiento de Zaragoza para recabar información sobre las anunciadas obras de reforma del Albergue municipal. La Asociación recoge la preocupación de algunos vecinos y vecinas porque dicha reforma pudiera agravar los problemas que los usuarios del Albergue provocan en su entorno ocupando, tanto de día como de noche, sus portales y espacios públicos.

La Asociación Vecinal ya ha trasladado a la Junta Municipal del Casco Histórico su preocupación, y ha solicitado una reunión con los responsables municipales para que se les informe del proyecto de reforma y de las posibles medidas para paliar los problemas que actualmente padecen.

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