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Noticias

 

La Federación de Barrios siempre hemos defendido y priorizado las necesidades de los peatones y del trasporte público. Por ello apostamos claramente por un carril bici que transite íntegramente por la calzada

El Paseo Sagasta es una de las grandes avenidas de la ciudad, y por ello, tal y como decidimos por consenso en el Observatorio de la Bicicleta y se recoge en el Plan Director, necesita disponer de una vía ciclable que dé seguridad a las personas que utilizan la bicicleta como medio de transporte. Llevamos años trabajando en este sentido, creando estas vías ciclables en las arterias principales de la ciudad con el fin último de generar una red/malla ciclable que invite al uso de este medio de transporte y se reduzca así la contaminación atmosférica y acústica de la ciudad. Consideramos fundamental integrar a la bicicleta porque nos permite avanzar hacia el modelo de ciudad que soñamos, una ciudad amable, saludable, limpia, accesible, donde paulatinamente ganemos espacios públicos para la convivencia y el disfrute de todas las vecinas y vecinos.

Por otro lado, la necesidad de una conexión directa y segura para las bicicletas con el centro de la ciudad es una importante reivindicación vecinal de las asociaciones del Distrito de Torrero, que incentive su uso y les permita poder comunicarse sin peligro y sin necesidad de incrementar los trayectos en búsqueda de la seguridad de la que ahora carecen.

Partimos, pues, de la necesidad clara de habilitar una vía ciclista por el Paseo de Sagasta. A partir de ahí, desde la Federación de Barrios siempre hemos defendido y priorizado las necesidades de los peatones y del trasporte público. Por ello apostamos claramente por un carril bici que transite íntegramente por la calzada, y que lo haga de la forma más directa y recta posible, respetando al máximo al peatón y, por tanto, sin ocupar espacio del bulevar. A la par, consideramos fundamental que, como creemos que hace la propuesta ahora planteada, se garanticen los accesos necesarios tanto a viviendas como a garajes públicos y comercios de la zona.

Nos gustaría señalar a este respecto que, cuando hace unos meses como FABZ mostramos nuestra posición favorable a un trazado de línea 2 del tranvía por el Paseo María Agustín y Paseo Pamplona, se hizo, entre otros motivos, por considerar muy positivo reducir el tránsito de vehículos privados por dichas vías, trasladando su circulación al segundo cinturón (Anselmo Clavé – Avenida Goya), que se creó para eso pero sigue estando infrautilizado, y puede asumir perfectamente dicho tráfico.

Creemos que no se deben utilizar vías principales del centro de la ciudad como corredores de paso entre puntos alejados de la ciudad, máxime cuando existen corredores circulares y circunvalaciones que posibilitan realizar dichos desplazamientos de forma más cómoda y sin colapsar el centro de la ciudad. Por este motivo, garantizado el acceso en coche a las calles colindantes, no nos parece negativo para la ciudad que la solución empuje a derivar tráfico de la plaza Paraíso al segundo cinturón.

Por último, y respecto al Parque Pignatelli, pensamos que su futuro Plan Director, que se está ultimando en estos momentos, deberá recoger e integrar de alguna manera la continuidad tanto del corredor peatonal como de la vía ciclista, haciendo compatible dicha continuidad con el disfrute del parque. Por tanto proponemos que la actual utilización para la circulación en bici tenga carácter temporal, hasta que se establezca la solución definitiva a ese tramo de la vía ciclable en su Plan Director.

 

Presentamos en esta entrada el Gran Archivo Zaragoza Antigua que desde 2014 viene recopilando José María Ballestín, con la colaboración de Antonio Tausiet

En el archivo GAZA podemos encontrar más de 7.000 imágenes (fotos, planos, pinturas, dibujos, videos…), sobre nuestra ciudad y su historia, ordenadas, acompañadas  con sus datos identificativos y breves textos explicativos que las sitúan en el tiempo y en el espacio ciudadano. Una ingente colección de imágenes que, además, sus creadores van aumentando de forma prácticamente diaria.

Buena parte de ellas tienen su origen en los archivos del Ayuntamiento y la Diputación de Zaragoza, del Gobierno de Aragón, la fototeca del Patrimonio Histórico del Gobierno de España y otros archivos, así como en páginas de Facebook, como el grupo “Fotos antiguas de Zaragoza”, o páginas de Asociaciones Vecinales, como la AV. de San José.

GAZA cubre, por la calidad, accesibilidad y presentación, una importante laguna de la iconografía de la ciudad en la Red al acceso público. Se trata, además, de un esfuerzo desinteresado, fruto del amor de sus creadores por la ciudad y sus barrios. José María Ballestín es historiador, ha participado en documentales como Las líneas perdidas, sobre  las antiguas líneas de ferrocarril de Zaragoza;  recientemente ha publicado el libro, Zaragoza según el plano de 1812 y el Vecindario de 1723, (ver reseña en nuestra web). Antonio Tausiet, por su parte, es un gran animador y dinamizador cultural de la vida zaragozana, ha publicado numerosos artículos (El País, Qriterio Aragonés, La Calle...), y realizado audiovisuales, cortometrajes, programas de radio y televisión y blogs (El blog de Tausiet y Ni bien ni mal, entre otros).

Junto al trabajo de selección de las imágenes,  su datación y autoría -cuando es posible- hay que destacar los textos que las sitúan y explican,  la calidad del tratamiento digital, que mejora notablemente los originales,  y la completa ordenación que facilita su presentación y búsquedas.

Por épocas aparecen clasificadas en 23 carpetas o álbumes, que comprenden desde antes de nuestra era, con los restos del poblado ibérico anterior a la fundación romana, hasta la más reciente actualidad. A partir de mediados del siglo XIX se presenta ordenada por décadas y años.

Por temáticas, son 20 las carpetas que incluyen, por ejemplo, 292 Planos, sin duda la mejor colección a la que se puede acceder en la red; Vistas y paisajes, con 846 muestras; Ferrocarriles, con 308; Tranvías, con 221; Puentes, con 362; Iglesias y conventos, con 525; o Acequias, tan modestas pero tan importantes y presentes en el callejero de la ciudad hasta hace bien poco.

Por último, dividida por Zonas o barrios, las imágenes se pueden encontrar en 40 secciones en las que, junto a las más típicas y frecuentes en este tipo de archivos, la ciudad más céntrica y monumental, se encuentran imágenes de todos los barrios de la ciudad: 396 del Arrabal y Margen Izquierda; 446 de San José, 230 de Delicias, y otros como Las Fuentes, Oliver, Torrero, Casablanca, Almozara, Gran Vía, Romareda…, sin olvidar los barrios rurales.

En suma, un magnífico trabajo que pone la historia de Zaragoza, su evolución y sus gentes, a la vista de todos. Una auténtica enciclopedia visual de esta ciudad que tantos monumentos,  hermosos edificios y paisajes urbanos ha visto destruidos por la piqueta de la especulación y el desprecio hacia su historia.

GAZA Gran Archivo Zaragoza Antigua

http://adioszaragoza.blogspot.com.es/

https://www.flickr.com/photos/zaragozaantigua/

 

COMPARSA EN EL PASEO INDEPENDENCIA 1919

CAÑONES EN EL PARANINFO DE LA UNIVERSIDAD EL 19 DE JULIO DE 1936

CINCO DE MARZO DE 1838 PLAZA DE ESPAÑA

 

PLANO DE LA CIUDAD ROMANA SOBRE PLANO ACTUAL

PASARELA ("MECANO") SOBRE EL PASO A NIVEL DE DELICIAS AÑOS 90

CAMINO DE LAS FUENTES AÑOS 20

AVENIDA LOS PIRINEOS AÑOS 80: MANIFESTACIÓN CONTRA REUBICACIÓN DE FAMILIAS GITANAS

 

HUERTA ZARAGOZANA DESDE LA FACULTAD DE MEDICINA 1890. HOY GRAN VÍA

A la derecha, arbolado, Camino de los Cubos, actual Doctor Cerrada

CALLE DELICIAS 1925

 8 DE MARZO 1936. DÍA DE LA MUJER TRABAJADORA

 

PUERTA DEL CARMEN 1940

MAJORETES 1969

MANIFESTACIÓN DE REMOLACHEROS 1914. TAMBIÉN REIVINDICABAN EL CANFRANC

 

También ha censurado la falta de informes que existen en torno a la iniciativa de ZeC, reclama otras alternativas al tráfico ciclista y pide que todas las afecciones al transporte privado se analicen en el marco de la revisión del Plan de Movilidad Sostenible

Nota de Prensa del Grupo Municipal PSOE

El PSOE plantea la posibilidad de convertir Sagasta en una vía pacificada para garantizar la convivencia de los distintos modelos de transporte en esta arteria de la ciudad. La medida evitaría la circulación de las bicicletas por las aceras y por los bulevares y evitaría restringir el paseo al transporte privado.

La concejal socialista de Urbanismo, Lola Ranera, ha formulado esta propuesta en el debate que se ha suscitado en la Comisión Plenaria de Urbanismo sobre la decisión de ZeC de implantar un carril bici en Sagasta. La edil socialista ha recalcado que al proyecto que defiende ZeC le faltan muchos informes, sustanciales, ha dicho, para poder tomar decisiones con criterio suficiente. En este sentido ha criticado especialmente que ninguna de las posibles alternativas haya contado con el criterio de la Policía Local, que es el cuerpo que se ocupa a diario de controlar el tráfico en la ciudad, y ha asegurado que eludir este punto de vista es “un planteamiento  alarmante”.

Ranera no ha querido dejar dudas sobre el respaldo que el PSOE otorga a la movilidad ciclista, pero  ha cuestionado que el proyecto de Sagasta tenga que ser recto, o que se construya sin tener en cuenta un estudio que valore otras posibles alternativas, como por ejemplo el que ya existe por Gran Vía, Goya y Tenor Fleta que resuelve la movilidad en ese amplio sector de la ciudad.

Ranera considera necesario  seguir reduciendo en el tráfico en el centro de la ciudad, pero  considera fundamental que cualquier afección al tráfico privado se vea compensada con un reforzamiento del transporte público colectivo en el entorno afectado. También ha puesto énfasis en la necesidad de abordar todos estos cambios en el seno de la revisión del Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS), que acumula ya más de dos años de retraso y que la concejala socialista quiere ver  terminado antes de marzo del próximo año.

El PSOE posibilitará el debate de todas estas propuestas en el próximo Pleno a través de una moción que constata la necesidad de no actuar con improvisación en las cuestiones que tienen que ver con la movilidad, ya que además generan una fractura social indeseable.

Lola Ranera también ha expresado su convicción de que ZeC será incapaz de poner en marcha la línea 2 del tranvía en este mandato, ya que para ello hace falta “un modelo de ciudad, coraje y valor”.

 

MARIANO MERIDA SALAZAR

 

El azud  de Zaragoza se proyectó por Ángel de Escoriaza en el año 1954. En palabras suyas, imaginaba “el Ebro desde el puente del ferrocarril al del Pilar canalizado en sus márgenes, con nivel casi constante, ocultando bajo las aguas su feo cauce y bajo ellas también la salida de las alcantarillas y por donde navegarían docenas de embarcaciones con espectaculares competiciones de rapidísimas canoas de motor fuera-borda”.

De esa época también es la idea del corte del meandro de Ranillas con la idea de crear un brazo de río abandonado y la posibilidad de tener playas en el lóbulo del meandro. Afortunadamente, esta última idea no se llevó adelante y durante décadas hubo navegación en el río y, sin azud, hubo brillantes regatistas aragoneses que cosecharon méritos olímpicos lo que fue favorecido por el establecimiento del CN Helios en los años 1920.

Cuando se levantó el azud de Vadorrey ya estaba vigente en España la Estrategia Nacional de Restauración de Ríos, que surge ante el deterioro progresivo de los ecosistemas fluviales, y con un objetivo central que es devolver a los ríos su estructura y funcionamiento como ecosistemas, de acuerdo a las pautas naturales que tenían antes de su degradación.

Se trataba, pues, de recuperar los procesos fluviales naturales -y con ellos el funcionamiento ecológico y las formas y comunidades biológicas primitivas del cauce y sus riberas que tenían antes de su degradación. Pero la restauración no sólo es necesaria para mejorar su funcionamiento ecológico, sino también para garantizar el cumplimiento de sus funciones a la sociedad, como la calidad del agua y la disminución del riesgo hidrológico de las avenidas. Y además una acción de obligado cumplimiento, ante unas normativas europeas que ponen en evidencia el interés de conservar el medio natural para la propia supervivencia de las comunidades humanas.

El hacer una represa ha sido justamente lo contrario de lo que aconsejaban estas normativas. Un río es por definición una corriente de agua. Lo peor que le puede pasar es que esa corriente se detenga, y tiene que estar muy justificado la necesidad de hacerlo.

Desde el azud que toma las aguas para alimentar el canal de Tauste, 180 kilómetros aguas arriba, no hay otra represa hasta la de Zaragoza, y es donde se sitúan los tramos mejor conservados del río Ebro. Desde Zaragoza hasta la desembocadura, tramo donde hay varios azudes y embalses, la calidad del río disminuye notablemente. Y cierto que los puentes pueden hacer de cierta pantalla frente al flujo libre del agua, pero está claro que el azud de Vadorrey multiplica por cinco el efecto que puede provocar cualquier puente a esos flujos del agua.

Para los organizadores de la Expo 2008, el azud era una necesidad para conseguir una navegación turística, tipo la del Sena en París, y estaba indisolublemente unida a la recuperación de riberas del Ebro al tomar como referencia la cota de la lámina estabilizada de agua por el azud en el diseño de los parques de ribera. Pero aquí, hagamos también historia.

Zaragoza, antes de la celebración de la Expo 2008, recibió presupuestos de Europa, en 1993, y de otras instituciones que fue incapaz de gestionar. En 1993, el secretario de Estado para las Políticas del Agua y del Medio Ambiente, Vicente Albero y el alcalde, Antonio González Triviño, suscribieron un convenio para restaurar las riberas de la ciudad por valor de 1.579 millones. En aquel momento, el Secretario de Estado señalaba que el Convenio de Recuperación de Riberas era el más importante que había puesto en marcha el MOPT en toda España. El entonces teniente alcalde García Nieto decía que era una oportunidad histórica para que nuestra ciudad pudiera volver a dar la cara al Ebro.

La mayoría de estos proyectos no se desarrollaron, y los que se llevaron a cabo se tuvieron que rehacer diez años más tarde con las consiguientes pérdidas económicas. Siendo concejal de Medio Ambiente Francisco Meroño, y de urbanismo José Luis Santa Cruz, se realizaron las obras de los parques de Tenerías y San Pablo, un verdadero desatino, con bancos de espaldas al Ebro a lo largo de un kilómetro, además de mantener el talud del Paseo Echegaray separando la parte natural de la ajardinada de forma abrupta. La Federación de Barrios de Zaragoza y los grupos ecologistas, se opusieron a estas mal llamadas recuperación de riberas.

Más tarde, en 1998, Ibercaja firmó un acuerdo con el Ayuntamiento de Zaragoza para actuaciones en las riberas, y otra vez hubo que movilizarse para oponerse al doble vial que proponían algunos colectivos de la margen izquierda, entre el Puente de Hierro y el Puente de la Unión, y la eliminación de la vegetación de ribera que los diseñadores del parque pretendían. El tiempo nos ha dado la razón.

Las hileras de vegetación natural del río Ebro, que disfrutamos en el centro de la ciudad, se mantienen con las recargas del freático en el periodo invernal y con el aporte de las escorrentías que aportan los parques urbanos aledaños. En nada necesitan de la presencia del azud. Lo que sí ha ocasionado éste, es la muerte de docenas de árboles que quedaron inundados en las proximidades del puente de Hierro, como hoy se puede apreciar al bajar el nivel del agua.

Con el fin hacer posible una navegación de barcos de suficiente calado para trasportar a un máximo de 20 pasajeros, se rebajó la solera de un arco del Puente de Piedra. Además se necesitaron dragados continuos, y continuos gastos para un fracaso anunciado. Ya lo decía en 2007 el grupo del PP en el Ayuntamiento “sería un capricho muy caro que sólo se esté construyendo para que el río sea navegable” y “la navegación del Ebro no justifica una inversión de 30 millones de euros”. Ahora parece ser que no importa que nos gastemos anualmente 150.000 euros en la conservación del azud y muchos más en las continuas reparaciones que muy posiblemente habrá que ir realizando.

Para algunos, la lámina estable del azud supone esconder las islas de gravas en el estiaje que “afean” la estética del río. En vez de ver en ello un valor de un río mediterráneo distinto a los centroeuropeos, se ha querido uniformar esa mal llamada restauración del río. Un río, decía ya Ollero en los debates del 2006, que en los tramos urbanos es tan río como los de aguas arriba y aguas abajo de la ciudad. El río está conectado con los freáticos y con las riberas. Las gravas del río valen tanto como los sotos, como todo lo demás.

Voces expertas y organizadoras se han lamentado de que los constructores de los puentes del 2008 dejaran 150.000 metros cúbicos de gravas -15.000 camiones de 25 toneladas- para hacer los asentamientos de los puentes en su fase de construcción. Los vergonzosos dragados sucesivos llevaron los flujos de agua a la orilla derecha, y el río ha ido sedimentando esas gravas en la orilla izquierda a la altura del CN Helios y en las zonas próximas al azul. Visualmente se puede advertir esa colmatación en el embarcadero de Vadorrey y junto a la propia represa. Allí mismo, hace unos días, un muchacho que se introdujo en el cauce tuvo serios problemas para salir con barro hasta el nivel del pecho. ¡¿Cómo que no hay sedimentación por el azud?!

Después de triplicarse el costo de los puentes, cuesta creer que los responsables no exigieran a las empresas constructoras el ahorro económico que suponía quitar los sedimentos, y ahora, ¿lo tenemos que hacer con el dinero de todos? Pero los que se dicen expertos no asumen esta responsabilidad.

Podemos esperar a que el Ebro de forma natural arrastre estos sedimentos pero el proceso va a ser más lento por la gran regulación que tiene el Ebro y por la existencia de los dragados y el azud. Mientras éste se mantenga, va a ir acumulando el exceso de sedimentos dejados por los puentes construidos.

 

La calidad de las aguas y la navegación

Como me indica el naturalista Paco Iturbe, es necesario para un ecosistema mediterráneo el estiaje de aguas bajas durante un tiempo. Al desaparecer el efecto azud durante unos días hubo un fuerte estiaje en Zaragoza, con orillas y amplias zonas expuestas directamente al sol y sin agua. Dicha exposición provocó que el exceso de macrófitos se secara y muriera, siendo posteriormente eliminado cuando regresó un caudal algo mayor. Es decir, logró reequilibrar la presencia de macrófitos de una forma natural, eficaz y gratuita. Por eso, tras ese episodio la presencia de macrófitos disminuyó de un modo espectacular como se podía comprobar a simple vista. Y con ello la presencia de la mosca negra. Y con una rapidez sorprendente al coincidir estiaje y lluvias posteriores. Ya no nos acordábamos, tras años de efecto azud, de esta capacidad equilibradora del estiaje mediterráneo.

El hecho real es que entre el Puente de Santiago y el de Hierro hay cantidad de macrofitos. Más que en otras zonas del Ebro. Allí ponen las larvas la mosca negra. 17.000 personas han sido atendidas en los centros de salud por picaduras en este año. Podemos estimar que son muchas más las personas afectadas.

Este espacio de aguas remansadas tiende a almacenar la contaminación de los retornos de riegos de aguas arriba del Ebro, y los contaminantes de selenio y metales pesados del Huerva como anualmente nos lo recuerdan los análisis de la CHE. Ya lo señalaba Manuel Julvez que fue responsable de infraestructuras del Ayuntamiento de Zaragoza en 2006: “Será preciso actuar sobre los vertidos en el Ebro y en el Huerva, tanto de la ciudad como de otros municipios” para no perjudicar la calidad del agua embalsada.

El 99,9% de los que se acercan al río lo hacen paseando y lo que exigen son unas orillas limpias y saneadas. A esa tarea no se han dedicado los anteriores gobiernos municipales y el actual lo puede hacer mejor. En esa tarea, hay que exigir que Ecociudad vaya dando solución a los aliviaderos, que en situaciones de fuertes lluvias, evacuan las aguas residuales al Ebro. Se perdió la oportunidad, cuando se reformó Echegaray y Caballero en 2007, de cambiar el colector principal. No se hizo y estamos pagando las consecuencias. Para muestra, ver el aliviadero del principio del Parque de San Pablo donde en estos días se pueden ver sus efectos.

Si analizamos las grandes inversiones que se han hecho en la ciudad para hacer los ríos navegables, comprobamos que, en su mayor parte, se han perdido. Se han hecho tres embarcaderos en el Canal Imperial sin tener los permisos de la Junta del Canal para su uso. Los embarcaderos del Náutico y del complejo Expo apenas se utilizan, y en el Aura hay un restaurante y discoteca, sin licencia municipal, pero que tampoco utiliza el embarcadero construido. El canal de aguas bravas del Parque del Agua apenas ha funcionado. Quienes más utilizan el río para navegar son los piragüistas del CN Helios que con una simple rampa acceden al río. Este modelo hubiese bastado en Vadorrey, en vez de hacer el embarcadero en el propio cauce, el cual exige un mantenimiento mayor por los arrastres del río en las crecidas

De sabios es reflexionar y rectificar, todavía estamos a tiempo. Helios nació en los años 20 como una Asociación Naturalista defensora de la naturaleza. Un grupo de personas que defendían el disfrute del río pero siempre adaptándose a él. De allí surgieron excelentes deportistas.

El disfrute del río, de los ríos, no está reñido con el mantenimiento de su naturalidad. Hoy, defender la presencia del azud cuando la navegación es posible, es un verdadero contrasentido.

Árboles muertos entre el Puente de Hierro y el de La Unión por la elevación de aguas del azud

Repetimos: lo peatonal, es peatonal

Hoy es el bulevar peatonal de Sagasta, ayer calles peatonales del Casco, anteayer la Avda. de la Academia General Militar. No queremos otro mañana

El fomento de la bici en detrimento de los peatones, es un grave error, condenado al fracaso y enfrenta a dos aliados, peatones y ciclistas

Antes de comenzar con esta Nota queremos condenar la barbarie de los repetidos atropellos a ciclistas en carretera, pedimos que la Ley sancione de forma más contundente y mandamos un dolido abrazo a los familiares del fallecido en Cella, y mucho ánimo a Ángel Vicioso.

 

Bicis contra peatones: NO GRACIAS

“La promoción de la bicicleta nunca debe hacerse en detrimento de los peatones”. Esta frase suscita un acuerdo unánime cuando se plantea de forma general, pero llevamos años comprobando que en Zaragoza es difícil encontrar un proyecto de infraestructura ciclista que no incluya una afección negativa directa a los peatones. No exageramos: la rotonda de Toulouse, Plaza Emperador Carlos V o Tenor Fleta, son ejemplos recientes de carriles bici que invaden aceras.

Ahora nos encontramos con que Zec hace suya una propuesta que quiere meter un carril bici por el bulevar peatonal de Sagasta, degradando un lugar especialmente sensible. Otra vez nos vemos en la obligación de recordar que un bulevar es un lugar rescatado del tráfico para su uso peatonal. Esencialmente sirve para el paseo, el encuentro, la charla, el despiste y el juego relajado, sin tráfico, sin vehículos, sin velocidad. Todo ello incompatible con la circulación ciclista.

Nos oponemos radicalmente a la invasión del bulevar por un carrilbici

Si desde el origen se olvida al más vulnerable, al protagonista principal de la ciudad y sus calles, la propuesta nace viciada, inservible. Los carriles bici, donde sea necesario hacerlos, deben ubicarse en calzada, nunca en zona peatonal. Cualquier afección al tráfico encontrará reacción, lo sabemos. Y es ahí donde la participación de todos debe facilitar el mejor acuerdo posible, dentro del cambio de modelo de movilidad que Zaragoza necesita.  ¿Es posible trabajar juntos?

Hoy lo propondremos en el Observatorio de la bicicleta, y después en la reunión con los vecinos.

Bicis contra pasajeros: NO GRACIAS

Ayer otra pasajera del autobús urbano fue atropellada por un ciclista al descender del bus en la parada. 3 atropellos este año. Es imposible que un ciclista no vea el bus detenido en la parada.

Exigimos al Ayuntamiento que señalice las paradas indicando a los ciclistas que deben detenerse si hay un autobús en la parada, hasta que este reinicie su marcha y controle su cumplimiento. 

 

Desde el Colectivo Pedalea hacemos una apuesta firme y decidida por la construcción de un carril bici segregado del tráfico motorizado en el Paseo Sagasta para dotar de infraestructura ciclista segura a las personas que se desplazan en bicicleta desde (y hasta) los barrios de Torrero, La Paz y la parte alta de San José al centro de la ciudad

 

Entendemos que este carril bici es una consecuencia lógica de las políticas de fomento de la bicicleta que se vienen llevando a cabo de forma, más o menos, decida desde el año 2007. Unas políticas desarrolladas por gobiernos de diferentes colores durante estos años.

En lo relativo al desarrollo de infraestructura se debe dotar a las avenidas de carril bici seguro para tejer una malla básica que vertebre toda la ciudad, uniendo el centro con los barrios y éstos entre sí.

Tal como aprobó el Pleno del Ayuntamiento de Zaragoza el 30 de octubre de 2015 por unanimidad de todos los grupos municipales, se deberá “dotar progresivamente a las calles que conforman la Malla Básica de carril bus y carril- bici. Según la Ordenanza General de Circulación del Ayuntamiento de Zaragoza, en el artículo 3 del Anexo nº 4: Vías de malla básica, circulación intensiva o atención preferente, el Paseo Sagasta se encuentra dentro de la malla básica (Ver: https://www.zaragoza.es/cont/paginas/normativa/anexos/anexogt4.htm).

Este eje, además de ser una consecuencia lógica del impulso de la bicicleta, es una demanda ciudadana de las entidades vecinales y sociales de los barrios de Torero y La Paz desde hace muchos años, junto con la petición de estaciones del servicio de alquiler municipal de bicicletas, de las cuales ambos barrios carecen (Ver: https://elventano.es/2011/09/torrero-tambien-quiere-bajar-en-bizi-a.html y http://www.europapress.es/aragon/noticia-vecinos-torrero-manifiestan-bicicleta- domingo-exigir-carril-bici-estaciones-bizi-20111126172338.html)

 

Carril bici segregado en calzada

La apuesta del Colectivo Pedalea pasa por la construcción de los carriles bici segregados en calzada en las avenidas con varios carriles de circulación para el tráfico motorizado, que contribuyan a la racionalización del espacio del coche y no a quitar espacio peatonal.

Así pues, nuestra apuesta para el Paseo Sagasta no puede ser diferente, apostamos por la construcción de un carril bici segregado en calzada en toda la extensión del Paseo, desde la Plaza Paraíso hasta el parque Pignatelli.

Además, la construcción del carril bici segregado en calzada se presenta como una buena oportunidad para racionalizar el espacio del coche y la mejora del resto de modos de transporte sostenibles: transporte público y desplazamiento peatonal, ya que, aunque lo ideal sería plantear reformas de fondo, la situación actual no permite grandes dispendios, por lo que cualquier actuación que lleve a la mejora de las condiciones de habitabilidad debe ser bienvenida.


Apostamos por un carril bici segregado en calzada, también, en base a la necesaria actuación para racionalizar el espacio del coche por el Paseo Sagasta, atendiendo a las condiciones de contaminación atmosférica y acústica que sufre  esta zona de la ciudad, cuyos niveles (al menos los relativos al ruido) se sitúan muy por encima de lo aconsejable.

 

Evaluación propuesta municipal

En base a todo lo anterior, la propuesta planteada por el Ayuntamiento para   dotar de carril bici segregado al Paseo Sagasta se nos queda corta, ya que en lo referente a racionalizar el espacio para el coche sí que lo plantea en la parte del Paseo que queda dentro del 2º cinturón (tramos 3 y 4), pero no lo hace en el resto de tramo del Paseo (tramos 1 y 2).

Además la parte planteada en calzada (tramos 3 y 4) tiene un diseño “difícil” que complica que la infraestructura sea vista como un lugar atractivo para el fomento de la bicicleta entre personas no habituales.

Propuesta de carril bici para el Paseo Sagasta

A continuación hacemos una descripción detallada de la propuesta de carril bici segregado en calzada que planteamos desde el Colectivo Pedalea.

Para la construcción de la propuesta partimos del planteamiento de carril bici bidireccional en sentido subida a Torrero, ya que entendemos que es el lado que mejor se adaptará a las necesidades del vecindario, a la movilidad general de la zona y a la ciclista en particular.

La propuesta se basa en los siguientes principios:

 

  • Construcción encalzada
  • Infraestructurasegura
  • Trayectorecto

 

Tramo 1: Desde Paseo Cuellar a Camino de las Torres

Este es un tramo de poco más de 100 m de longitud, que cuenta con 2 carriles y una IMD de 8.710 vehículos.

Vemos que es un tramo de calle con una IMD que posibilita pasar de 2 carriles a 1 para el tráfico rodado. Además hay que tener en cuenta que verá reducida su IMD en el momento en el que el eje ciclista entre en funcionamiento, igual que ha sucedido en el resto de vías que dan acceso a Plaza Paraíso.

En este tramo no existe ninguna parada de bus que pudiera hacer de tapón a los coches. Y es un tramo de calle que recoge vehículos de 2 calles diferentes (Paseo Sagasta y Juan Pablo Bonet), con lo que el acceso de vehículos se hace de forma escalonada.

Proponemos quitar la circulación de bicicletas del bulevar y convertir el carril más pegado a éste en un carril bici bidireccional.

El acceso al Parque Pignatelli lo planteamos igual que el Servicio de Movilidad Urbana del Ayuntamiento, ya que entendemos que aporta un beneficio, también, a la continuidad peatonal.

 

 

Detalle del carril bici en el cruce Paseo Sagasta con Juan Pablo Bonet


 

Detalle entrada parque Pignatelli

Tramo 2: Desde el Camino de las Torres a Tenor Fleta-Goya

Es un tramo de 3 carriles con una IMD de 9.280 vehículos, por tanto tiene capacidad de sobra para reducir 1 carril de coches y construir en él el carril bici bidireccional. De hecho, el propio Servicio de Movilidad Urbana del Ayuntamiento no descarta ninguna opción para este tramo, por lo que entendemos que es una opción más que viable.

Continuando con el mismo criterio que hemos planteado para todo el eje, el carril bici sigue estando en el lado de subida a Torrero y en el carril más pegado al bulevar.

Queremos hacer hincapié en una cuestión muy a tener en cuenta desde nuestro punto de vista en el cruce del Paseo Sagasta con la Avenida Goya, ya que en este punto gira el autobús de la línea 23 y se queda detenido hasta que se abre el semáforo de la Avenida Goya.


 

Bus línea 23 detenido semáforo Avenida Goya

Para favorecer la parada del bus en el semáforo sin que ocupe todo el cruce una vez esté construido el carril bici, planteamos retranquear un poco el carril bici a su paso por el cruce, de manera que el bus pueda meterse un poco más en el cruce. Suavizando los giros para las bicis, es decir no haciéndolos a 90º como en la foto, sino a 45º.

 

 

Detalle cruce Paseo Sagasta con Avenida Goya (ángulo de 90º convertirlo a 45º)

Para que el bus gane algo de espacio planteamos el borrado del cruce ciclista que existe en la actualidad y mover el paso peatonal hacía el espacio que ahora ocupa dicho paso. De esta forma, además de ganar el bus un poco de espacio, también se elimina el cruce ciclista para favorecer la circulación de bicicletas por el carril bici.


 

Detalle estado actual cruce peatonal Paseo Sagasta-Avenida Goya

Tramo 3: Desde Tenor Fleta-Goya hasta León XIII-Lagasca

Planteamos la misma solución que el Servicio de Movilidad Urbana del Ayuntamiento, un carril bici bidireccional en calzada en el carril más próximo  al bulevar sentido Torrero, con la excepción del cruce del Paseo Sagasta con Lagasca, donde el proyecto del Servicio de Movilidad Urbana plantea un diseño en “s”, al pasar  el carril bici de un lado a otro del bulevar.

Entendemos que ese diseño no cumple con el principio de continuidad que debe tener toda infraestructura ciclista y por eso nuestra apuesta es por eliminar la “s” y  llevar todo el eje por el mismo lado del Paseo.

Además, el diseño que planteamos desde el Colectivo Pedalea contribuye a la mejora de la continuidad peatonal en dicho cruce, ya que deja todo el espacio del cruce en el bulevar para la movilidad peatonal.

 

Detalle carril bici sin “s” en cruce Paseo Sagasta con Lagasca

Tramo 4: Desde León XIII-Lagasca hasta Plaza Paraíso

Actualmente es una vía con 3 carriles de circulación y una IMD de 12.815 vehículos diarios, con lo que presenta capacidad suficiente para trasladar uno de los carriles a la circulación segregada de bicicletas.

Por tanto, el último de los tramos continúa con el mismo diseño que el resto del eje, construir el carril bici bidireccional en el carril más próximo al bulevar en el sentido subida a Torrero.

 

Detalle carril bici entrada Paseo Sagasta por Plaza Paraíso

Por último, un detalle que no hemos visto en el proyecto del Servicio de Movilidad Urbana del Ayuntamiento es la conexión del carril bici del Paseo Sagasta con la isleta central de la Plaza Paraíso. Si bien sí que lo conecta con el carril bici del Paseo Constitución y permite continuar hacia Paseo Independencia, a nuestro  entender también debería de hacerlo con el eje Gran Vía-Fernando el Católico.

Esta unión se puede hacer con rotonda ciclista exterior o con una unión directa. En este caso apostamos por la unión directa a través del semáforo que une el Paseo Sagasta con la isleta de la Plaza Paraíso, ya que beneficia a la bicicleta y no perjudica a ningún otro modo.

En este sentido, una vez que se abrió el cruce del Paseo Constitución con dicha isleta central la mejora para la conexión ciclista es muy simple pero de bastante ganancia.


Detalle unión Paseo Sagasta-Paseo Consitución-Plaza Paraíso

 

 

Detalle paso ciclista Plaza Paraíso

La Institución Fernando el Católico ha publicado recientemente el libro de José María Ballestín, con la colaboración editorial de Álvaro Capalvo,Zaragoza según el plano de 1712 y su vecindario de 1723. Se trata de un magnífico trabajo que combina, como su título indica, ambos elementos para ofrecernos un inapreciable documento sobre la ciudad y sus habitantes en unos momentos cruciales de su historia.

Tanto el uno como el otro, plano y vecindario, explica Ballestín, responden a los intereses del nuevo régimen borbónico que, tras la guerra de Sucesión,  reemplazó a la monarquía de los Austrias, y que en nuestra ciudad tuvo como más significado acontecimiento la batalla del Barranco de la Muerte, en Torrero.

En cuanto al plano, parece ser un boceto sin terminar, con muy escasas anotaciones en francés, pero del que se pude deducir que estaría relacionado con una propuesta de fortificación y el diseño de una ciudadela que protegiera la ciudad como no lo habían hecho en aquella guerra las antiguas defensas medievales.

El Vezindario, por su parte, atiende a las necesidades recaudatorias del nuevo régimen, ante las que la ciudad ya había protestado por su excesiva carga contributiva, y de la que ciertos estamentos privilegiados pretendían permanecer exentos. La respuesta de su Majestad borbónica, Felipe V, no se hizo esperar y ordenó la confección de este “nuebo vecindario arreglado a justicia y a los que se practican en Castilla…” Se enmarca, pues, en la política de establecer una nueva ordenación jurídico administrativa, denominada Nueva Planta, que supuso la supresión de buena parte de los privilegios y del aparato institucional aragonés, Cortes, Diputación, Virreinato…, así como del gobierno de las ciudades, sustituyendo a los tradicionales jurados, elegidos por “insaculación” entre las élites locales, por los nuevos regidores, designados directamente por el rey entre sus fieles de esas mismas élites.

Pero, señala Ballestín, lo que era una “mera funcional herramienta fiscal… devino en una monumental y coral imagen de la ciudad y sus habitantes…”.

Así, una buena mañana del día 10 de septiembre de 1723, el intendente general del reino y corregidor de la ciudad, junto a otro caballero regidor,  y contando con la asistencia de dos “ministros de dicha ciudad, deputados por sus ilustre ayuntamiento para asistir y acompañar a dichos señores”, salieron de las Casas de la Ciudad (Ayuntamiento), torcieron a la derecha y embocaron la calle del Pilar para ir registrando, una a una, todas las casas de la ciudad,  sus propietarios, los vecinos que las habitaban, incluidas sus caballerías “mayores y menores”, y sus oficios y condiciones.

El libro, tras una precisa introducción sobre el contexto histórico, presenta desglosado en 14 secciones, a doble página, la reproducción del original del plano de 1712, seguido de la misma sección pero retocada y rotulada con los nombres de las calles y sus edificios más destacados (palacios de los nobles, iglesias, conventos, mercados, graneros, almacenes, mesones…), así como, en las afueras de la ciudad, sus torres, acequias y caminos. Además, cada sección va acompañada de su correspondiente comentario explicativo.

Con ello, gracias a este ímprobo trabajo, el lector o lectora puede seguir hoy a aquel intendente real y acompañantes, en su concienzudo deambular por plazas, plazuelas, adarves, callejuelas, carreras, subidas y bajadas, de la ciudad y, como señalamos, por sus términos de huertas (Romareda, Adulas, Las Fuentes, Rabal, Ranillas…) con sus correspondientes torres, acequias, brazales, molinos…

Aquella mañana de septiembre, por ejemplo, los regidores siguieron la calle del Pilar, entrando en la

 “Casa propia y en ella el marqués de Lierta, casado, con dos hijos y vna hija, con cuatro criados mayores, vn capellán, ocho criadas y vn ama, vn cochero y dos lacayos…”

Debieron, luego, echar marcha atrás para registrar la calle del Mesón del Obispo, seguir por la del Horno de la Caraza y, girando a la derecha, entrar en el callizo de Talamantes, donde registraron la

“Cassa de don Pedro Salinas, y en ella Joseph de Pradas, arquilador de mulas, casado, vn hijo y dos cavallerías. Y en la misma, Bernardo Jayme, maestro esquilador, viudo, una hija, y mantiene a su madre viuda y anciana”.

Siguieron por las calles de la parroquia del Pilar, para terminar la mañana en la diminuta Callejuela de la Moneda, con tan solo tres casas, una de ellas

Cassa del capítulo del Pilar, y en ella Pedro Balles, jornalero enfermo que pide limosna, casado. Y en la misma, Martín de Sora, sin exercicio, casado y dos hijos. En la misma, Vizente Rodrigo, jornalero antes y aora sin exercicio. En la misma, Joseph Salas, lacayo de don Benito Vrries, casado y vna hija. Todos los quatro pobres de solemnidad.

Y así, una a una, hasta 4.893 casas y edificios, y 30.039 vecinos y vecinas. Es destacar el ingente número de casas propiedades del clero, parroquias, conventos y eclesiásticos particulares. Nada menos que 2.645, (más de la mitad), una característica -ya señalada en otros estudios- que suponía suculentas rentas para los mismos. Se puede también apreciar la distinta tipología de los habitantes de los barrios. Así, los artesanos y labradores de las parroquias de San Pablo, Altabás (Arrabal) o la Magdalena, con numerosas caballerías:

Cassa del capítulo de San Pablo, y en ella Juan de Assín, aguador, tres hijos, quatro cavallerías menores –borricos-, las dos enfermas…

Hay que resaltar también la concentración en determinadas calles principales de vecinos más o menos acomodados, mercaderes y tratantes, maestros oficiales, tejedores, plateros, etc., con sus aprendices y uno o dos criados. Así en las calles que hacen referencia a sus oficios, Cuchillería, Platería…, o la calle Nueva, entorno del Mercado, La Seo, San Gil… Pero, junto a estas, en callejuelas aledañas, se observa la presencia de pobres de solemnidad, enfermos o baldados, mendicantes y viudas, apiñados en muchas viviendas, como la citada de la callejuela de la Moneda. En el resumen con el que se abre el Vecindario, son 5.196 los que se declaran pobres, a los que hay que sumar los 1.297 acogidos en los hospitales, y 1.722 que se declaran “pobres de solemnidad”, lo que supone el 27,2% del total de la población.

Torrero en Viena

En suma, un inapreciable libro para viajar por el tiempo y pasear por la Zaragoza de hace tres siglos. Hay que destacar la magnífica edición, con numerosas ilustraciones, fotos y otros planos, muchas de ellas poco conocidas o inéditas, y todas cuidadosamente tratadas con los modernos medios digitales por el diseñador gráfico Víctor Lahuerta. Por supuesto, la edición incluye en la contra solapa  el plano desplegable de 1712, y varios apéndices, como un utilísimo vocabulario, según el diccionario de la época.

Como última curiosidad, entre las muchas que el atento lector podrá encontrar, señalemos la referencia y las fotos del sepulcro del emperador de Austria y pretendiente al trono de España, Archiduque Carlos. Aunque al final perdió la guerra frente al Borbón francés, a su muerte quiso que el frontal de su sarcófago fuera reservado para –escribe Ballestín-  “una talla en relieve con la representación de una de sus grandes victoria como caudillo militar…, precisamente, la que tuvo lugar una calurosa mañana del mes de agosto del lejano 1710, en un paraje denominado Barranco de la Muerte, muy cerca de la ciudad de Zaragoza”. ¡Quien se lo iba a decir a los orgullosos vecinos de Torrero que hoy se declaran República Independiente donde aún reinan aquellos Borbones!

SECCIÓN 6: LA SEO Y LA MADALENA

SEPULCRO DEL ARCHIDUQUE CARLOS, CON LA BATALLA DEL BARRANCO DE LA MUERTE

BATALLA DEL BARRANCO DE LA MUERTE

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